Cuando la música se escribe
El arte del traslado
Compañía del solitario, el impulso del bailarín y la voz secreta de los enamorados.
La música es una parte intrínseca de nuestras vidas, acompañándonos incluso en los momentos más cotidianos, ya sea al descubrir nuevas canciones en la televisión o al distraernos en nuestras rutinas diarias.
Fue en 1872 donde el filoso de nacionalidad Alemana Friedrich Wilhelm Nietzsche publico su obra "El Nacimiento de la Tragedia Desde el Espíritu de La Música" una teoría dramática que explica como el arte nace de la tensión entre dos fuerzas opuestas: Por un lado, se tenía lo apolíneo (de Apolo): orden, armonía, belleza, claridad, individualidad, y por el otro, estaba lo dionisíaco (de Dionisio): caos, emoción, instinto, embriaguez, unión con el todo.La tragedia griega surge cuando estas dos fuerzas se combinan.
Pero, ¿Cómo entra la música aquí?
Para Nietzsche, la música es la forma más pura de lo dionisíaco. No representa cosas concretas, sino que expresa directamente la esencia de la vida, con todo su dolor y su intensidad. Por eso habla del “espíritu de la música”: la tragedia no es solo texto o historia, sino una experiencia emocional profunda que viene de lo musical.
La “muerte” de la tragedia. Habiendo compuesto dos piezas musicales en los años 1871 - 1874, Nietzsche proclamaba la música como el alma de la vida. Quizás sea sorprendente leer una obra de este estilo, usando la filosofía con la música misma, cuando hoy por hoy, se siente como si música en los libros fuera simple herramienta educativa de aprendizaje para la enseñanza de un determinado instrumento musical para aquellos empezando su camino en la música o un elemento biográfico relacionado a la vida de artistas populares para acercar a los fans con sus artistas favoritos. Pero hay que saber algo: la palabra escrita no imita a la música, la traduce. La transforma en concepto, en memoria y en experiencia interior. Allí donde el sonido se desvanece, la escritura permanece.
Habiendo compuesto dos piezas musicales en los años 1871 - 1874,
Nietzche proclamaba a la música como el alma de la vida.

Abarcando un total de 100+ páginas, Afinando Las Emociones trata sobre
la ansiedad que sufren los músicos frente al público.

El difunto cantante Michael Jackson se lo podía definir como una persona que vivía para su público; no hace falta más que ver entrevistas del joven prodigio, mostrando una timidez frente a otros y compararla con la energía mostrada en el Estadio de Wembley, Londres, frente a un público de 72.000 personas, entre ellas, la Princesa Diana. El famoso productor Quincy Jones comentó sobre la timidez del artista: "[Michael] era muy tímido, dolorosamente tímido fuera del escenario." Mientras que el artista en sí definió su faceta en sus propias palabras: "Cuando estoy en el escenario, no soy tímido.. Es como si estuviera siendo poseído"
En 1988, Michael Jackson realizó su gira mundial del tour "Bad World Tour" con más de 90 shows.
Ya sea en sus shows con sus hermanos o en sus giras como solista, Michael Jackson fue un artista que dominó el escenario aun con su personalidad sensible y tímida.
Pero la música no pertenece únicamente a quienes dominan el escenario.
Mientras algunos encuentran su voz bajo las luces, otros la descubren en la intimidad del silencio.
Gabriella Conti, profesora de flauta travesera y magíster en psicología de la música, ha logrado notar la dificultad de estos últimos cuando son forzados a mostrar su arte al mundo. El miedo a mostrar su arte. La ansiedad escénica.
“¿Por qué no sale como en casa?”
Por otro lado, en una rama más técnica, encontrarnos autores como Tomas Limeres, baterista, percusionista y profesor de dicho instrumento, con su obra autoproclamada como "la conclusión de más de 15 años de investigación y edición" en donde se muestra contenido altamente histórico en materia musical abarcando un amplio campo artístico en el cual, como describe su propio autor "Los rudimentos se desenvuelven y se han desarrollado desde sus orígenes antiguos, pasando por su escritura, aplicación, los referentes internacionales y un detallado trabajo sobre la escena Argentina"
Motivado por su trayectoria como baterista, Limeres publicó su libro basado en su pasión.
Sería fácil seguir escribiendo sobre "El Tambor Rudimental", pero no hay nada mejor que dejar que el artista explique su obra:
"Está claro, como lo dejo establecido, que el estudio de los rudimentos son parte de un estilo particular, que atravesó y atraviesa todos los métodos e instrumentos de percusión, así también como los diferentes estilos que existen, ya que como su definición lo especifica, los rudimentos son los patrones básicos que componen las cadencias rítmicas que tocamos a diario. Conocer su historia y estudiar los estilos rudimentales nos da una base sólida de conocimientos para afrontar la música que decidamos interpretar o crear.."
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